viernes, 25 de noviembre de 2016

La canonización de Rita...





Muchos dirigentes del PP están tratando de criminalizar la muerte de Rita Barberá hablando de “persecución y cacería” por parte de los medios…aunque los únicos responsables de su salida del partido hayan sido sus intereses electorales.
En septiembre, antes de las elecciones vascas y gallegas, la ex-alcaldesa valenciana afirmaba: “He solicitado mi baja del Partido Popular porque así me lo ha pedido el Partido y con ello, además de dar una muestra más de mi entrega a él, evito que nadie se ampare en mí para responsabilizarme de cualquier perjuicio o para esconder sus resultados políticos y electorales “.
Barberá acataba esta salida, pero se iba diciendo su verdad, con un claro desafío ante la clara ruptura de la línea directa y de confianza que le unía a la dirección del partido desde su fundación.
Los históricos de la casa se limpiaron las manos y mandaron a los cachorros, los de la famosa regeneración política, a limpiar el lodazal de la corrupción que tan cara factura les está pasando.
Le tocó a Fernando Martínez-Maillo, “gran” vicesecretario de Organización, hacer de mensajero oficial ante la senadora para forzar definitivamente su salida…
“Hacemos esto para que no te perjudique a ti y tampoco al partido” …y le han subido a los altares…
Ahora el ¿sorprendente? fallecimiento de Rita, que puede ser una interesante manera de lavar la estropeada imagen del PP, les supone una extraña losa por su manera de enfocar su acuerdo con Ciudadanos… y convierte a la denostada Rita en una mártir de los intereses electorales de Mariano Rajoy.
Como hay que lavar la imagen ante la opinión pública, es necesario echar la culpa a alguien, y los jóvenes vicesecretarios (Javier Maroto, Pablo Casado y Andrea Levy) de no haber respetado el “gran legado” y la hoja de servicios de la fallecida. Y se les reprochará de haberle dado la patada sin respetar su presunción de su inocencia.
La cruda realidad es que el partido mariano huyó de ella como de la peste. El pasado jueves, en la solemne apertura de la XII Legislatura, absolutamente nadie del PP quiso fotografiarse a su lado. Las imágenes de televisión fueron adecuadamente borradas… Y Santa Rita entró sola en el Congreso y sola se marchó.
Hasta José María Aznar ha aprovechado para decir que “Barberá ha muerto excluida del partido al que dedicó su vida”. Groucho Marx dijo: “Nunca pertenecería a un club que admitiera como socio a alguien como yo” …

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